La belleza estética también es un atractivo turístico

El turismo -como otras industrias- busca constantemente nuevos atajos para no perder su protagonismo en un contexto socioeconómico cada vez más difícil. Según datos de la Secretaría de Turismo, el año pasado, llegaron al país casi 7 millones de personas con este objetivo Es decir, 6.941.828 de hombres y mujeres de todo el mundo, para ser exactos. El número representa un crecimiento interanual del 3,4 por ciento.

De una u otra forma, se trata de un mercado que logra reinventarse continuamente, para seguir resultando rentable e incluso, habilitar o ampliar nuevos negocios. Desde la oferta de propuestas turísticas temáticas (basadas en actividades solo de aventuras o determinados recorridos culturales), turismo sustentable (haciendo hincapié solo en paseos y lugares que respetan la naturaleza) y hasta el turismo médico, se trata de opciones cada vez más masivas y atractivas.

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En esta entrada, nos centraremos en esta última tendencia. La Organización Mundial de Comercio (OMC) explica que se trata de un “proceso en el que el individuo tiene que salir del país o de su residencia, para recibir tratamientos y cuidados en el extranjero”.

Como se ve, las prácticas y servicios involucrados son reconocidas mundialmente. De acuerdo a un estudio de Visa y Oxford Economics se proyecta que el sector aumentará un 25% anual en los próximos diez años.

En Latinoamérica destacan además de nuestro país, otras naciones como Ecuador, México y Perú, por su calidad y oferta de excelencia en este sector. Entre las prestaciones más solicitadas se encuentran procedimientos sencillos, como una operación que no requiere internación prolongada; intervenciones de reparación y estética facial y corporal y tratamientos odontológicos en general.

Para un cirujano plástico o un odontólogo que están especializados en estas áreas es una oportunidad interesante para extender sus prácticas a más pacientes que sin duda lo necesitan.


Afortunadamente, el prestigio de los profesionales de la salud en nuestro país es amplio y permite allanar la primera gran puerta de entrada para los interesados. La calidad y la profesionalidad de médicos, enfermeros y personal en general del sector de la salud, es una de las principales cualidades reconocidas en todo el mundo. Esto sucede no solo por la buena reputación de las universidades centradas en la formación de estas carreras, sino también por la calidez humana que los caracteriza.

Luego, se encuentra la atinada actualización, tanto en la capacitación como en los materiales y técnicas utilizadas en las diferentes instancias. El precio, finalmente, es otro de los grandes motivadores para la elección de los centros de salud locales, ya que la diferencia cambiaria con monedas como el dólar estadounidense y el euro, sitúan al país en un lugar de ventaja, para los visitantes del extranjero.

Del otro lado de la moneda es importante advertir que, una búsqueda online como “cirugía de nariz preciono puede ser suficiente para elegir u optar por una intervención de estas características.  Sino que, es conveniente acudir a agencias y empresas especializadas en brindar este tipo de “recorridos” como destinos de viaje.
De esta manera es posible asegurarse de que los lugares y profesionales son reconocidos y cuentan con un mínimo aval para brindar estos servicios.

Cómo cuidar su vehículo en su próxima visita turística a Buenos Aires

Buenos Aires puede ser una ciudad desafiante en cuanto al tránsito. Lo cierto es que no es fácil conducir en ella, y que se requiere un nivel de cuidado bastante alto para evitar problemas, embotellamientos en horas pico, cortes de avenidas, y un largo etcétera de precauciones más. La mayoría de los turistas del interior del país ya lo saben, pero no está demás refrescar algunos conceptos para manejarnos con mayor tranquilidad en Capital Federal.

El primer consejo tiene que ver con el arreglo de problemas menores. Es probable que los precios en chapa y pintura sean más bajos en Capital Federal que en buena parte del interior, de manera tal que si tiene algún problema en este sentido es conveniente solucionarlo durante su estadía.

Utilice algunas de las aplicaciones que existen para estar informado sobre el estado del tránsito en los distintos puntos de la ciudad. Esto es sumamente útil para el turista que no conoce del todo bien la ciudad. Una zona que, a determinada hora, está relativamente descongesionada, minutos después puede no estarlo. Las aplicaciones ayudan, y mucho.

Seguramente habrá tiempo de buscar un taller sacabollos en Capital Federal, pero la idea es que no lo necesite, y eso se consigue al conducir con suma prudencia. No solo debe respetar las normas de tránsito, sino esperar que los demás conductores no lo hagan. Resulta lamentable mencionarlo, por cierto, pero en el tránsito de Buenos Aires uno debe esperar lo inesperado en el comportamiento vial de los demás.

Tenga cuidado con los sitios públicos donde estacionar su vehículo. Hay barrios de la ciudad en los que no es demasiado dificultoso encontrar un lugar, y otros donde esto resulta prácticamente una utopía digna de Tomás Moro. A veces es mejor gastar un poco más de dinero y dormir tranquilo, que dejar el coche en zonas donde realmente no sabemos si son seguras.

En cuanto a la limpieza de su coche, hay muchas opciones en la ciudad, tanto en lavaderos automáticos como artesanales. Naturalmente, el costo depende mucho de la ubicación del lavadero, es decir, del barrio en el que se encuentre, de forma tal que los precios pueden variar ostensiblemente de uno a otro.

Conduzca con los vidrios levantados, en todo momento. Esto le evitará pasar un mal momento en un semáforo, o por tal caso en un embotellamiento. Los robos en este sentido son moneda corriente en algunas áreas de la ciudad, sobre todo en el centro, y los amigos de lo ajeno han demostrado ser sumamente hábiles para detectar cualquier descuido y sacarle el máximo provecho.

Nuestra idea no es asustarlo, ni mucho menos. Riesgos existen en todas partes, y nadie puede asegurar lo contrario. En todo caso, nuestra intención es que el turista del interior del país que llega a Capital Federal con motivos turísticos, esencialmente para disfrutar unos días, pueda manejarse con cierta cautela en los puntos que hemos mencionado con anterioridad.