Llegar tarde al Aeropuerto, la pesadilla de todo los viajantes

Sin duda, independientemente si se trata de un viaje de placer o corporativo, nacional o internacional, todos los viajantes compartimos en algún momento una misma preocupación: la posibilidad de llegar tarde y perder el avión o el micro o cualquier transporte destinado a llevarnos al lugar elegido.

 

Este miedo es algo que lamentablemente suele hacerse realidad con bastante frecuencia, sobre todo cuando el recorrido para llegar al sitio elegido incluye grandes urbes, como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En este caso, el camino puede estar plagado de inconvenientes y obstáculos que pueden poner a cualquier hombre o mujer en una situación de suma tensa  y provocar todo tipo de impedimentos.

 

Y es que, al intenso y a veces desordenado tránsito de la ciudad, deben sumarse problemas por roturas en las calles, deterioro en algunas señalizaciones e interrupciones en avenidas, previstos o imprevistos, que pueden bloquear el paso por horas, a miles de automovilistas y vehículos de todo tamaño y tipo.

 

No es de extrañar que las vans a Ezeiza sean moneda corriente en la metrópolis, una alternativa que se instaló en el mundo corporativo, como forma de garantizar un transporte efectivo, debido a sus ventajas. En primer lugar, porque se trata de empresas entrenadas diariamente y acostumbradas a sobrellevar los vaivenes que prácticamente diariamente se vive con el tráfico. La experiencia acumulada por recorrer los mismos caminos y el conocimiento de posibles atajos o cuál es la hora pico en cada zona, son conocimientos sumamente importantes que los conductores habituados a estos recorridos poseen.

 

 

Por otro lado, la posibilidad de llevar una gran cantidad de pasajeros permite amortizar notablemente los costos de aquellas compañías que precisan trasladar a varios empleados al mismo tiempo. Incluso algunas empresas contratan estos servicios aprovechando su máxima capacidad y trasladan la mayor cantidad de personas, independientemente del horario de sus vuelos. Algunos llegan con más horas de antelación de lo recomendado y amortizan el tiempo teniendo reuniones de trabajo en áreas de descanso en los aeropuertos.

 

Por supuesto, esta organización es posible si se da con proveedores y especialistas en estas tareas,  habituados a estas actividades. Para encontrarlos, no basta con una búsqueda general como “traslados aeropuerto Ezeiza” sino que es importante poder consultar con colegas o conocidos para asegurarnos de la idoneidad de estos proveedores. Un punto fundamental es asegurarnos que cuentan con las habilitaciones y permisos que estos traslados requieren, y que suponen cuestiones como el pago de tasas y seguros de vida, aspectos que no pueden desatenderse en el mundo corporativo.

 

Relacionado con este punto, se encuentra el aspecto vinculado con la estética y el mantenimiento de los vehículos, ya que aquellos que cumplen con todos los requisitos y leyes del sector, seguramente tendrán coches con menos antigüedad y mejor estado. La estética es sin duda siempre un valor en sí mismo.

 

Poder brindar estas comodidades a los huéspedes de un hotel o a quienes visitan un atractivo turístico es un ingrediente fundamental para el servicio óptimo a los visitantes, que debemos proporcionar como trabajadores o empresas que nos especializamos en estas tareas.