¿Querés saber cómo elegir el mejor seguro para tu viaje?

Ya planeaste ruta para tu aventura o vas por motivo de trabajo, te pensás quedar varios días y necesitás estar tranquila/o, salís en apenas días y lo único que te falta es algo de lo que escuchás hablar mucho: el seguro de viaje. ¿Pensaste en cuál contratar? ¿Estás dejando un pequeño monto para esto?

En estos tiempos resulta esencial irse con una buena póliza de viaje que asegure salud, indemnización y atención inmediata propia y de la familia que acompaña, porque, aunque tengamos la máxima confianza, no estamos libres de que algo ocurra estando lejos y necesitemos si o sí asistencia, además de que para algunos países es obligatorio llevarlo. Pero aun así optar por uno no es fácil porque se cuentan por decenas. Hoy te explicamos cuáles son los principales ítems a considerar al momento de elegir el más conveniente que se amolde a tu destino, a tus necesidades como turista, qué tener en cuenta y más recomendaciones especiales para facilitarte la elección, ¡allá vamos!

A- Tené en cuenta que una póliza de viaje debe darte respuesta oportuna se trate un desplazamiento por tema de negocios o de relax. Asegurarte cobertura básica integral médica, de asistencia y de indemnización por retrasos en la programación de vuelos, reembolsos por pérdida de equipaje e incluso el retorno y aseguramiento ante invalidez por accidente o fallecimiento. Un seguro multimodal que cubre estos principales contratiempos y recomendamos es el seguro de viaje Rimac, al punto de beneficiar con extras adicionales como gratuidad a menores de 13 años que viajen con vos.

B- Deben poder encargarse de antemano a solo estado al día del pago mensual. Lo cierto es que cuando un suceso desafortunado acontece, lo último que la persona involucrada quiere hacer es ponerse a demandar papeleo. Un excelente seguro debe sortear para unos días después lo burocrático y asistir al pasajero de inmediato. De esta manera, la aseguradora responde a los pagos y se ocupa sin que debamos adelantar dinero primero a la espera de reembolso, dando plazo hasta de un mes para presentar comprobantes como tickets, recibos y certificados médicos, policiales y de notarios.

C- Saber con seguridad qué contiene el plan elegido. No será lo mismo viajar solos que con familias, los límites de gastos hospitalarios, de indemnización y repatriación cambian, y siempre el que más se eleve mejor será. Tener claro que varias aseguradoras de viaje no cubren a mayores de 65 años y que, como dijimos, algunas ofrecen el plus de que hasta 2 menores del grupo no abonen, algo ideal para llevarlos a la aventura sin que corran ningún tipo de riesgo fuera de casa y si lo corrieran estén protegidos en la asistencia y lo económico. Y tené en cuenta que cuando se trata de realizar excursiones riesgosas como escalada o buceo, prácticamente ningún seguro básico lo incluye. Sí se puede contratar por afuera para actividades de aventura.

D- Que hable tu idioma. Es un aspecto fundamental a la par de llevar tu maleta, mucho más si te está yendo a un país que no maneja tu lengua. Si surgiera un imprevisto que necesite que te comuniques con tu seguro de inmediato, es mucho mejor que lo entiendas y no que necesite traductor para no perder segundos vitales en los que enviar asistencia de emergencia puede ser la diferencia entre contarlo o no.

En resumen, ningún viajero está exento de darse de frente con situaciones irremediables que lo lleven a necesitar del sistema de salud ajeno o lo hagan sufrir demoras, cancelaciones y pérdidas. Es mucho mejor ir asegurados por una póliza que se encargue literalmente de todo contratiempo.

No dudes en contratar la mejor asistencia, luego, disfrutá tu andar.