Consejos para mantenerse hidratado en verano

Vitalis

Mantenerse hidratado es fundamental para el buen funcionamiento del cuerpo humano en cualquier época del año, pero en verano las altas temperaturas nos demandan tomar una mayor cantidad de agua. 

Si estás de visita en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hay muchos lugares para recorrer a pie: museos, ferias, plazas, barrios con arquitectura histórica y hasta icónicos cementerios. Nunca olvides llevar una botella de agua fría para mantenerte fresco y evitar sufrir una deshidratación. Si te la olvidaste, siempre existen alternativas: podés comprar una o buscar un dispenser de agua de Vitalis. Esta empresa ofrece agua purificada y confiable, presente en universidades, hospitales, empresas, bancos y escuelas. 

A continuación, te recomendamos algunos consejos a tener en cuenta para mantenerte bien hidratado, especialmente en verano. Y si en tu casa no tenés todavía acceso a agua purificada visita https://www.vitalisagua.com.ar/venta y enterate de todo lo que tienen para ofrecer.

No esperes a tener sed para beber agua

Este punto es muy importante, ya que muchas personas se excusan de no beber agua por aparente ausencia de necesidad física. Aunque no experimentes ganas de hacerlo, es necesario adelantarse a la sed y procurar ingerir una buena cantidad de agua.

No reemplazar el agua por otras bebidas

Las gaseosas y las bebidas alcohólicas no reemplazan al agua. Si bien estas bebidas pueden darnos sensación de saciedad y calmar la sed, no cuentan al momento de hidratarse. 

La única bebida saludable apta para hidratar nuestro cuerpo es el agua.

Ingerir entre dos y tres litros de agua por día

Es esencial beber esta cantidad de agua repartida durante todo el día. Si la ingerimos de una sola vez o al cabo de un rato, la eliminaremos rápidamente y el objetivo de mantenernos hidratados no dará resultado.

Pero ¡a tener cuidado! si tomamos más tres litros de agua por día, podemos poner en riesgo nuestro cuerpo. Los riñones son los encargados de gestionar los líquidos que ingerimos, por lo tanto, si tomamos demasiada agua, la actividad de estos órganos aumentará más allá de sus capacidades y comenzarán a fallar.

Evitar las horas de máximo calor

El mediodía es el momento del día en el que comienza la cúspide de las altas temperaturas en épocas de verano. Más tarde, aproximadamente a las 15:00 horas, el día alcanza su temperatura máxima, que en días de verano suelen superar los 30 grados. Tené en cuenta que, cuanto más calor tengas, más transpiración vas a segregar y, como consecuencia, habrá una mayor probabilidad de que te deshidrates.

Cuidar a los adultos mayores y a los bebés

Para niños menores de dos años y los adultos mayores de 70 años, el calor es un factor de riesgo que puede terminar en un cuadro de deshidratación. Es necesario cuidar de que no se expongan al sol durante tiempo prolongado, que usen un protector solar apropiado y se cubran especialmente la zona de la cabeza. 

Si te sentís deshidratado, lo principal es llamar a un médico o, de ser posible, trasladarse a un centro de salud. Mientras dure la espera, es fundamental ingerir agua o líquidos que contengan un alto nivel de minerales y sodio.