El control de la inocuidad de los alimentos en el sector hotelero

El servicio que se ofrece en los hoteles es uno de los que más dedicación y cuidado precisan, ya que las personas que están de paso por un alojamiento, más allá de que sea por trabajo o por placer, lo eligen como una alternativa al hogar y por ello el servicio que reciben debe ser de lo más seguro, cómodo, agradable y cuidado posible.

Es decir que a los pasajeros se les debe dar un trato que los haga sentir como en casa y procurando siempre altos niveles de comodidad, tranquilidad y armonía. Para ello hasta el mínimo detalle debe ser cuidado, analizado y evaluado con total responsabilidad.

En esta propuesta de pensar en el pasajero con total responsabilidad es que la seguridad alimentaria y la inocuidad de las comidas y bebidas que se le ofrecen desempeñan un papel fundamental. No solo es importante que el huésped capte la idea de limpieza y seguridad como sensación, es fundamental que la higiene esté garantizada hasta el extremo, porque estamos hablando, ni más ni menos, de la salud de los huéspedes.

La calidad ante todo

Quienes administran hoteles apuestan por estar un escalón por encima del estándar en el servicio. La búsqueda es que el cliente se sienta más mimado y contenido que en su propia casa y que no tenga ningún temor que opaque su estadía.

En relación con la alimentación, el hotel debe ofrecer, además de sabor y presentaciones visiblemente ricas, preparaciones en las que se garantice un consumo de comidas saludables, frescas y adecuadamente manipuladas, donde el cuidado e higiene desempeñan un rol esencial. Por ello, muchos establecimientos optan por delegar la tarea de preparación a empresas como Don Carmelo, que cumplen a cabalidad con los estándares de calidad.

Regulaciones sanitarias

Por fortuna, en la actualidad, el cuidado de los alimentos es un ámbito ampliamente regulado que presenta requisitos de habilitación en la actividad que deben ser garantizados para una correcta protección de los consumidores. A tal fin, no solo se controla y amonesta a quienes están fuera del circuito, sino que, además, se busca formar a todo personal gastronómico y de hotelería para que sepa como desempeñarse en este contexto.

Hay mucho material de lectura y apoyo para formarse en el cuidado de los alimentos, incluso hay normas ISO de calidad que ofrecen capacitaciones de alta eficacia para permitir la formación integral de todo el personal miembro de una determinada institución, que busca resolver cualquier inquietud y nivelar los conocimientos en beneficio de la mejor prestación.

Desde el buen manejo de alimentos frescos, orden del inventario, controles de calidad, seguridad en la correcta continuidad de las cadenas de frío, adecuada manipulación de alimentos crudos, cocidos, de media cocción, entre otros grandes ítems se puede hacer la diferencia entre un servicio de gastronomía seguro y cuidado, de uno que representa un riesgo para el comensal. Los panes congelados de don Carmelo http://www.doncarmelo.com.ar/panes-congelados/ son un buen ejemplo de eso.

En un hotel que pretenda brindar un servicio diferencial a sus huéspedes, la gestión de inocuidad alimentaria debe de ser la prioridad en la cocina y en cada uno de los miembros del personal, porque el servicio es una misión corporativa.